jueves, 7 de julio de 2011

EL GRAVE PROBLEMA DE SABER QUE SU NEGOCIO SE CRECIO.




Suena  irónico  y de pronto un poco descabellado  el título de  este artículo, pero  cada  día  que pasa  y  con cada  consultoría  nueva  que inicio,  veo  que  este tema cobra más  relevancia,  tiene más  fundamento   y más  veracidad  en la  vida  empresarial.


Empecemos por  partes:


Toda  persona inicia su empresa o negocio con la idea obvia de ser rentable, unos más  claros  que  otros como es normal. Podemos encontrar emprendedores desde el que desea abrir sus puertas  y tener  lleno  su  establecimiento al otro día, o  estar  generando  millonarias  ventas  que  en el  90%  de los  casos  termina fracasando;   hasta  el  que  es consciente de la  complejidad del asunto y que una empresa no se hace  de la noche a la mañana que por desgracia es un porcentaje menor. Este tipo de empresario  tiene  un proyecto de  trabajo con metas  a  corto, mediano y largo plazo, evalúa, cambia, proyecta y tiene menor riesgo de fracasar en el intento.


Sin diferenciar a cuál de los dos grupos antes mencionados les funciona mejor la idea,  nos vamos a trasladar a un escenario hipotético donde supondremos  que la idea funcionó, que el negocio prosperó y que esa famiempresa o microempresa podría llegar a convertirse en una PYME. En este  momento le  tengo una muy mala noticia, este es el instante más  crítico de su actividad  empresarial y mucho más que el día donde  hasta  ahora  estaba pensando  cómo  llamarle a su proyecto empresarial. Y claro se preguntará ¿Por qué? Es muy sencillo: acá los errores pequeños ya se ven más grandes, la inversión económica debe ser mayor. Elemental, pues no sólo está  el capital  inicial de  su   empresa sino  las utilidades  dadas,  porque  si la cosa funcionó, no hay que ser un genio para saber que hay muchas utilidades y ratifico  lo dicho,  hay mayor inversión expuesta. El manejo de su personal es más difícil, no es lo mismo manejarse usted solo o a 1,2, 3 personas, que tener  10, 20, 100 o más empleados a su cargo. Ya no sólo va a tener a sus  clientes  observando sus productos sino a la competencia, viendo a su empresa qué  está  haciendo para  tratar  de hacerlo mejor; y en este sentido, ya no será un valor  agregado el saber qué están haciendo de vez  en cuando las  empresas  de  su sector, sino que el famoso Benchmarking, ahora  es una obligación.  


Otro aspecto muy importante hace referencia al tema  fiscal,  que desde el primer día debe ser perfecto porque en este momento su empresa tendrá más  atención de los entes Oficiales que vigilan; un error que antes daría una penalidad pequeña, ahora será un castigo absolutamente grande que puede llevarle a la quiebra no sólo sus sueños sino también su estado financiero.  Si  hablamos de procesos, ya no podrán ser más operados por el famoso “dedímetro latino”, sino que deberán tener indicadores, seguimientos,  evaluaciones, entre otros.


Si hablamos del sector  gastronómico para tener un ejemplo, el estandarizar  recetas es vital porque se presenta bastante a menudo la transmisión de información de manera verbal y en este proceso viene  la receta donde se le  coloca una pizca de condimento, sal o lo que sea; entonces le pregunto: ¿Su pizca será igual a la mía o la de otras personas que ahora leen este artículo? Creo que su respuesta fue “No”, por eso es vital la estandarización de procesos.


Con el tema de querer ser muy práctico, claro y no ser enredado, como algunas  veces  hablamos  o planteamos las  situaciones nosotros los consultores, le resumo este  proceso con una comparación: imagine por favor un equipo de fútbol de la categoria B; después de trabajo, luchas y   sufrimientos, entre muchas cosas, su equipo llega a la división A. En este momento  debe  cambiar muchas  cosas: traer   jugadores  de más  nivel, un equipo con más  experiencia, una dirección más  especializada entre otros aspectos,  porque de lo contrario, en muy corto tiempo, estará  de  vuelta  en la B, o peor aún si se descuida, podría hasta estar fuera  de la competencia. Sucede Igual en su empresa, después de cierto tiempo y crecimiento, va  requerir de la combinación de los empíricos que están casados con la marca    y con los nuevos profesionales especializados que lo estructurarán. Los dos  son importantes  en  igual escala porque no sólo de  títulos profesionales  vive  la  empresa. ¡Ojo! Pues vive también  del  amor por  lo que se  hace y de eso sí que sabe el empírico.


Una última sugerencia absolutamente importante: recuerde  que  su   negocio  no es  su caja menor, que de allí no es que va a pagar los gastos de la casa, los quince  años  de su  hija,  el auto para su hijo que entró a la universidad,  todo justificado en la disculpa “ES QUE  YO TRABAJO POR ELLOS, PARA QUE TENGAN LO QUE  YO NO TUVE”.  Si de verdad lo hace por ellos, no    cometa ninguno de los errores que le mencioné o algunos más que a diario  me encuentro en mi trabajo de asesore empresarial.


Asesórese, pregunte, consulte, innove, cambie, rediseñe, evolucione  y ante  todo, nunca se crea el dueño del mercado, porque como le pasó a usted, cuando el su competencia se descuidó y pensó que nadie   podía  entrar a competirles; apareció usted con su organización, se posesionó y les desplazo en la participación de ventas del segmento. Ahora usted ya más  grande,  corre este mismo riesgo, acuérdese:  llegar es fácil, lo complicado es mantenerse y prosperar en el tiempo, por eso crea en los consultores especializados, crea  en su  trabajo, sus consejos, ejecútelos para sus nuevos proyectos, que de la mano de ellos, su experiencia en el campo, siempre  tendrá  muy buenos resultados  y el  margen de error será llevado a la mínima  expresión.


Acuérdese  que  en este momento su  estrés y  sus  responsabilidades  ya  son mucho  más  grandes, va a disfrutar menos de lo que hace, ya no sólo usted y su familia dependen del negocio, ahora de la PYME depende el sustento  de  muchas más familias, sus deudas a proveedores ya no serán  tan bajas, su nivel de control del dinero no será  tan básico, los temas fiscales, se  complicarán más  y tendrá que pagar más, mucho más. De  igual  forma, tener  feliz  a más  gente no será  tan  fácil y menos,  cumplirles  a  todos  como ellos lo esperan. En fin muchas otras cosas que no me dejarían acabar éste  artículo. Pero tranquilo, con esto no quiero asustarlo, para que no inicie o siga  con algo próspero, por el contrario, abra los ojos, pregunte y busque ayuda, que eso no es debilidad  o incapacidad sino  sabiduría y si tiene soluciones a la  mano, utilícelas y consúltenos que para eso trabajamos. Con todo lo anterior, pregúntese si aún puede desmentir que no tengo razón al decir que Usted  podría sufrir del GRAVE  PROBLEMA DE  SABER  QUE SU NEGOCIO SE  CRECIÓ.


Como nos interesa bastante su opinión y brindar temas de interés, le invitamos a escribirnos, a seguir dándonos sus opiniones y a proponer temas para que sean desarrollados por nuestro equipo creativo y de investigación, al correo mercadeo@sowhat.com.ar.


De esta manera concluye nuestra editorial, la cual no podría cerrarse sin reiterar mi agradecimiento por leernos y darnos sus opiniones. Se despide su amigo,


Héctor Jiménez Rodríguez.
@chesitoJR
@sowhatcolombia




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