jueves, 31 de mayo de 2012

“NO ME HABLES DE DIOS”









Hoy nuestro tema es “NO ME HABLES DE DIOS”. Les parecerá un poco fuerte nuestra gráfica y el nombre de nuestro artículo, pero más adelante en las líneas que vienen, les darán una idea del porqué de mi expresión.


Estoy harto de ver y escuchar todos los días por donde voy, el tema de Dios. No por Dios, sino por la doble moral con la que se hace. Lo veo en el Facebook, lo veo en los estados de la BlackBerry, en los grupos, en el deporte, por todas partes, pero vivo cada día en una sociedad más sucia, hipócrita y decadente.


Me hace reír bastante cuando veo muchas mujeres que escriben en sus redes sociales o en su estado de Blackburn: “Gracias Dios por todo lo que me estás dando”, pero cuando analizo su vida, veo que ha progresado en su trabajo y en sus metas, a través de la dehonestidad, deslealtad, de dividir, de vender su cuerpo a sus clientes o jefes. Mi pregunta a ellas es: ¿Dios les dijo que se vendieran o fueran tan poca cosa y por eso le dan gracias por las indicaciones para triunfar en la vida? ¿Será que tienen por tanta rezadera las rodillas peladas? ¿O será por otra cosa?


Lo veo en el tipo que tiene mil escapularios, tatuajes de Dios, imágenes santas, pero sale con un arma a robar, matar, violar y secuestrar. Para ellos su proyecto de vida debe ser… “El que peca, reza y empata”.


Cuando miro el fútbol y escucho que hablan de las maravillas de  Dios, de su entrega y conexión con Él, los analizo arrodillados y entregados a una vocación, pero después dentro de la cancha me doy cuenta de cómo tratan de engañar al referee, como de manera mañosa pierden tiempo y lo peor de todo, de manera absurda van a golpear y tratar de lesionar a otros deportistas. Me pregunto, ¿Dónde les quedó la rezadera y la palabra del Mesías?


Siento asco cuando veo a los políticos -que son los peores de todos-, yendo a las ceremonias religiosas y dándose golpes de pecho, -mucho más si estamos en campaña electoral- y hacerse los cancheros mostrando ese lado puritano, sabiendo que dentro de ellos nada de eso existe y menos en su entorno. ¿Dios les aconsejará que hagan tantos peculados, desfalcos, escándalos, conflictos de intereses y manipulación del poder?


Me burlo bastante de estos que van a la iglesia, sea el culto que sea y se desgarran en oraciones y arrepentimientos pero al salir de ahí, se van para donde el santero, brujo, espiritista, el de la magia negra, tarotista, el de la carta astral, para que le liguen el ser querido, el amor, para hacer brujería y joder a los demás o para los talismanes de suerte. Nunca, en lo que he estudiado de Jesús, la Virgen o cualquiera de los personajes que los rodearon, supe que pararan una peregrinación para ir donde el profesor Salomón (si alguien me escribe y me dice que tipo de profesor es, o que es lo que enseña, se lo agradeceré), que les leyera el tarot Janin o la carta astral con Mauricio Puerta. De que existe gente con poderes de hacer bien y mal, no tengo la menor duda, pero ustedes deciden si sólo requieren de Dios para triunfar y para evitar que terceros les hagan daño, o poder bloquearlos si ya alguien lo hizo hacia usted. ¡Cuidado no es posible casarse con Dios y con el diablo!


Los curas, pastores, enviados o como quieran llamarles, son otro tipo de personas que me hacen perder un montón la fe. No quiero más payasos como el padre chucho o el padre Alberto. No quiero más a Benedicto XVI comentando: “Dios no quiere a las parejas que conviven sin el vínculo del matrimonio”. Me pregunto al leer esto, ¿Será que a Dios sí le gustan los curas pederastas?, ¿Será que le gusta la opulencia que viven en el Vaticano, o el anillo de más de U$450.000 que usa el señor de blanco? ¿Dónde quedó aquello de los votos de pobreza? ¿Lo del camello y la aguja? ¿Sólo en la Biblia?  Por fortuna ahora llega la dirección de su santidad Francisco el nuevo Papa argentino, con el cual se ha reavivado la fe y la creencia en la religión.  Alguien en verdad con los votos de pobreza, ayuda al prójimo claros, vividos en toda su vida y que genera una paz y una credibilidad absoluta. 


Me asquea la religión como negocio y tanta secta de garaje o ya crecida que te reciben con la declaración de renta y proyectando tu diezmo. He visto tanta gente hacer dinero, ganar poder, llegar a la política, tener sexo, todo en nombre de Dios, que en realidad, cada vez les creo menos.


Cuando voy a la iglesia, veo como la gente muchas veces va más porque los vean, que por vocación. Están más pendientes de la ropa, el sentado de la del lado, de ver el paisaje, que de escuchar y sentir a Dios. No puedo creer como hasta para ir a tomar la comunión, la gente se empuja, no respeta la  fila y miran con odio al que les pasa por el lado. Cubren cada equivocación y atropello con una Biblia. No quiero gente por horas en el culto, quiero gente que se conecte con Dios así sea 1 minuto y hable con Él con el corazón y no con palabras. Les dejo una pequeña reseña de la biblia para estos personajes que son chupa iglesia: “Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público.” Mateo 6:6. ¿Entonces cuál es la  necesidad de figurar?


Es muy fácil  hablar y creer en Dios cuando todo está bien y marchando, pero qué difícil es creerle, seguirle y soportar con fe cada prueba de la vida. Ahí sí los quiero ver apegados a Dios y cumpliendo Sus doctrinas.


Con lo que escribo no quiero decir que no creo en Dios, obvio que creo, en lo que no creo es en un alto porcentaje de la humanidad que vive en una ética parcial y una sensibilidad bíblica. Amo a Dios sobre todas las cosas, trato de seguir Sus doctrinas, de no equivocarme para no alejarme de Él. Como diría Ricardo Arjona: “Tengo la consciencia tranquila, por eso no me confieso”. De igual manera no quiero seres humanos perfectos o santos, porque eso sería imposible, sólo quiero gente coherente entre sus palabras y sus actos, sólo eso, ¿Será mucho pedir?

Como nos interesa bastante su opinión y brindar temas de interés, le invitamos a escribirnos, a seguir dándonos sus opiniones y a proponer temas para que sean desarrollados por nuestro equipo creativo y de investigación, al correo mercadeo@sowhat.com.ar.


De esta manera concluye nuestra editorial, la cual no podría cerrarse sin reiterar mi agradecimiento por leernos y darnos sus opiniones. Se despide su amigo,


Héctor Jiménez Rodríguez.
@chesitoJR
@sowhatcolombia



2 comentarios:

  1. A mi no me sorprende en nada esa "incoherencia" que ves en algunas personas.
    La religión tiene los mismos basamentos. O sea, la ignorancia, la incongruencia, lo irracional etc.
    La religión, más precisamente el catolicismo vino a "tapar" muchas cosas dominando a la sociedad (eso lo podés ver claramente en la sexualidad!).
    Y creer en dios... es lo mismo que creer en esos curas que nombraste... Es FE. Acá no hay nada comprobado, no hay ciencia. Es fe. Y dios es fé, hay quienes creen, para sentirse seguros frente a la incertidumbre de la vida (el patriarcado siempre funcionó!) y hay otros que no creemos, hay otros que preferimos seguir en la búsqueda de la verdad.
    Estos temas son para quilombo igual eh!!! me gusta! Un beso!

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    1. Estimada Lucila:

      Que buen y profundo aporte y tenes toda la razón en tu opinión por lo complejo que se puede hacer. Gracias por tu comentario y nos alegra saber que te gusto. Fuerte Abrazo.

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