martes, 23 de octubre de 2012

¿A qué vas al psicólogo?, ¿Acaso estás loco?





Hola,  buenos días para   todos  nuestros  lectores:

Hoy nuestro tema de  editorial es “¿A qué vas al psicólogo?, ¿Acaso estás loco?”. Cada   vez es más  habitual que  escuchemos  estas  expresiones y  que para nosotros  sean más  reales  y una ley del  cosmos universal. ¿Errado o acertado? Daremos unos puntos de vista  y usted  sacará  sus conclusiones, de los problemas  que  hoy afronta la psicología.

Yo no comprendo el por qué, de  esta conexión de  la  locura  con la  psicología,  ¿será que  los locos  son los únicos que quieren  encontrar respuesta a  ciertas  actitudes o temas desconocidos de la  vida? Lo dudo, creo que esto es  más  bien un  invento popular  en el  cual  tres o cuatro personas lo dijeron y el resto de las personas   ya lo tomó  como una ley universal.

Antes  de  lanzar   juicios  deberían  salir un poco de la  ignorancia  y conocer  que  una  cosa  es la  psicología  y otra es  la  psiquiatría,  no siendo esta  última,  tampoco exclusiva de  locos, ni nada por el estilo. Antes de  muchas  cosas  deberían darse  la oportunidad  de  conocer  el verdadero  trabajo de  estos profesionales, que  ayudan tanto y que hace  seres  humanos  que de  verdad sienten, viven  y lo más  importante aprenden a  darle un mejor manejo a  sus  emociones,  miedos y fortalezas.

La  Argentina es un caso atípico con respecto al resto de Latinoamérica porque el tema de  hacer  terapia  -como  lo llamamos nosotros-, es  de lo  más fashion, play  o de moda. No  cualquiera  hace  terapia  y hacerlo  te  da  estatus   porque denota  que  querés  ser una mejor persona, querés  crecer  como tal y  bueno también tenés  el poder  económico para pagar por esto. Lo bueno cuesta.

Creo que parte del problema de esta  profesión, radica  en que  muchas  de las personas  que  se graduaron de la  misma,  por temas  de  difícil  acomodación laboral, por  malos  salarios  y por  aquello  antes  expuesto, a  veces no  tienen  el mayor empoderamiento de la   profesión. Deberían  sentir más lo que  hacen, hacer más  ruido  con todo, estar más  unidos y todos  de la  mano llevar a  esta  hermosa  profesión  adonde  debe  estar  y no adonde  está  el día de  hoy.

En  Colombia  por  ejemplo esta  la  Sociedad  Colombiana de  Psicología que  agrupa   a  profesionales de la  ciencia psicológica  y  que  quizás  no muchos   conocen o  no  son beneficiarios de  las  cosas   buenas  que ellos  hacen.  Estaría   bueno que  se  informaran más  y se unieran  más  en  torno a  su futuro  laboral  y profesional.

Para  mí la  terapia  es   de las mejores  cosas  en las que  he invertido en la  formación de  mi persona y estilo de vida,  he  cambiado muchas  actitudes  que me  alejaban de la  gente  y de la  felicidad  conmigo mismo, por  eso  lo seguiré  haciendo, hasta  cuando muera. ¿Usted  ya  se  dio la  oportunidad  de  probar  qué le  puede  sumar  a  su  vida  el hacer terapia? No  sabe  de lo que  se  ha perdido  por   no romper paradigmas… ES UNA  COSA  DE LOCOS!!!


Como  nos interesa mucho su  opinión y  brindar  temas   que  a  usted le  gusten, le  invitamos a  escribirnos, a  seguir dándonos  sus  opiniones y a proponer  temas  para  que sean desarrollados por  nuestro  equipo de  investigación  y equipo creativo al  correo mercadeo@sowhat.com.ar.

No siendo más  por  el momento  y de nuevo reiterando mi agradecimiento, se  despide  de  ustedes un amigo.

Héctor Jiménez R.
@chesitoJR
@sowhatcolombia

miércoles, 10 de octubre de 2012

La mafia de las empresas de servicios públicos en Colombia





Hoy nuestro tema editorial es “La mafia de las empresas de servicios públicos en Colombia”. Cansado de sufrir los atropellos, maltratos, mentiras, violación de mis  derechos, sentirme incluso robado por las empresas prestadoras de servicios en Colombia, decidí escribir sobre esta pesadilla que los usuarios tenemos que soportar y estoy seguro, que en algún momento usted también ha sufrido y ha sido víctima.


Demos simples ejemplos:


Tigo: es un desorden, su servicio de internet móvil es muy deficiente, las filas son eternas y siempre tienen una excusa para ocultar su mal servicio, es más, hasta su publicidad es horrible ahora. Se quedaron en la pauta del pasado que en realidad era cómica, pero que ahora en lugar de generar sonrisas, genera lágrimas y rechazo.


Movistar: mucha publicidad, promesas, infraestructura, pero de servicio al cliente nada de nada. Ir a un centro de ventas y servicios, como llaman ellos a sus puntos de atención a clientes directos, es una situación más demorada que las obras de Transmilenio. Son unos manipuladores terribles, con el tema de la famosa “portabilidad”, que aquel gran congresista de peinado raro, que no le gusta leer y de apellido Gaviria, lanzó como su obra magistral, pero que en realidad es la copia de una normatividad internacional. Para ser más claro, esta empresa no permite que uno haga portabilidad directa, sino que le hacen esperar al siguiente corte de facturación, sólo si al pasar la petición, no se hace con menos de diez días previos a que se genere de nuevo, porque si no, el proceso se va a dos cortes, de allí, lo pasan a prepago y sólo en ese momento usted podría pasarse a otro operador celular. Mi pregunta es, ¿Acaso no tenían la obligación las empresas de hacer este trámite máximo en 3 días? ¿Hecha la Ley, hecha la trampa?


A la hora de hacer reposición de equipos, es curioso ver como patrocinan el mercado negro. Ya que no dan muchas opciones y porque es más costoso comprar un celular con ellos, obligándose a firmar cláusula de permanencia de mínimo 12 meses, que por ejemplo, salir a comprarlo en un sitio legal, como puede ser Panamericana, o Foto Japón entre otros, y ni que hablar del mercado negro, en el cual le podría costar la tercera parte. Supuestamente según la Ley, no se pueden hacer cláusulas de permanencia superiores a 12 meses pero ellos las hacen sin problema a más tiempo, al igual que los señores de la empresa Claro.


Claro: sus centros de atención al cliente parecen plazas de mercado: están a reventar, normalmente no tienen lugares donde sentarse cómodamente mientras espera todo el tiempo que cualquier proceso con ellos implica y las palabras como cordialidad, respeto o servicio, nunca se las enseñaron en la vida y menos en la capacitación.


De igual forma, según la Ley, uno tiene quince días para devolver un producto, cancelar un servicio o pedir su cambio para ellos este tiempo se reduce a dos días. Lo explico, porque alguien que nos escribió y nos demostró que es real lo que les comento, compró un equipo celular con un plan prepago en alguno de estos puntos de las grandes superficies. Falló totalmente al segundo día, al tercero volvió donde lo compró y le dijeron que ellos no podían hacer nada y que se debía ir directamente a Claro a buscar una solución. Al quinto día la usuaria lo hace pero los señores de dicha empresa no se lo cambian inmediatamente, con la excusa que ya pasaron los dos días y que debe entrar a revisión en servicio técnico. Esto demora cinco días hábiles, es decir, ocho días de calendario. Después de eso y por comunicación que ella hace a Claro, le informan que pueden pasar por el equipo que tenía porque ya estaba listo y que el diagnóstico era una falla en la batería, la cual sería cambiada y que con el soporte de ingreso, cualquier persona lo podría reclamar. Envía un tercero a hacer dicho trámite, pero resulta que no se lo permiten ya que ahora dicen, que le van a cambiar completo dicho terminal móvil y que como tiene que firmar algunos papeles adicionales, no se le puede entregar a la persona autorizada, es decir, se debe volver con la señora. Después de quince días por fin se cambia el celular. Qué negligencia y que tramitología engorrosa, ¿No les parece? Éste es un solo ejemplo de los millones que hay, que demuestran la negligencia y la mediocridad del servicio en algo tan básico como cambiar un equipo en prepago de $57.000 colombianos.


¿Será por eso que cada vez que hacen negocios, compras de empresas y demás, donde está el señor Carlos Slim, siempre queda un manto de duda o dolor? Si no me creen, por qué no traen a la memoria cuando iban a comprar Telecom Colombia; recuerdan que el Sr. Slim fue recibido en la Casa de Gobierno, como el gran enviado de Dios y que al poco tiempo gracias a la Contraloría, se pudo evitar que se regalara la empresa por un 65% de lo que en verdad valía.


E.T.B.: una de las empresas que más le cuesta a la Nación, con una burocracia inimaginable. Tienen un servicio al cliente que es un elogio a la mediocridad. Curiosamente en sus cifras y cobros siempre se equivocan pero en contra del cliente, cosa que me parece bastante sospechosa. Su medidor de velocidad de internet como los de otras empresas proveedoras de dicho servicio, está manipulado y siempre marca más de lo que en verdad ofrecen al usuario. Lo invito a hacer el ejercicio de una medición. Entre a la página de ellos y al mismo tiempo con alguna otra, como http://www.testdevelocidad.es/ mire la diferencia de registro de velocidad. La explicación que ellos dan es que supuestamente, marca menos porque es un medidor internacional. Eso es tan irreal como que le digan que al arreglar un neumático de su auto, le cobren más dinero porque le colocaron aire del grueso. No por casualidad estuvieron en el escándalo de los semáforos. Cuando ese gran pseudo pensante que fue Alcalde de Bogotá el señor  Lucho Garzón, hizo casi instalar semáforos sobre los semáforos.


UNE: son los campeones mundiales de la estupidez, la mediocridad, el mal servicio, el poco compromiso y la antiética empresarial. Tienen un call center en el cual su personal de paisas sólo tiene el acento porque la esencia del servicio al cliente, vocación de ayuda como carisma, característica de las personas de aquella hermosa región de Colombia, para estos personajes nunca vino en su ADN.


Llamar a su call center es cosa de no menos de 30 minutos para algo muy básico. Si hablamos de intentar cancelar su pésimo servicio, es toda una odisea, ya que no se va a demorar menos de 1 hora en el teléfono con toda la parafernalia de ellos. Cuando le atienden, piden hacer 4 preguntas para verificar que usted sí es usted, haciendo las mismas no tardan menos de 15 minutos porque para variar, le dirán: “Que pena  con usted, el sistema está un poco lento, gracias por esperar”. ¡Es de no creer! Me da la impresión de que para contratar a su personal de servicio, utilizan como parámetro, personas similares al personaje del comercial de 4G Revolution: cara de tonto, cerebro sin estrenar y voz insoportable. Sea esta la oportunidad para decir que este producto también es un fraude, ya que lo ofrecen para todo el país con un servicio 10 puntos, cuando sólo aplica para las ciudades de Medellín y Bogotá. Más publicidad engañosa pero como las entidades que deben velar por nuestros derechos no hacen nada, pues carta blanca para que ellos sigan pasando por encima de sus usuarios. Llevan 20 días con su IVR, dañado, así que cuando usted quiere llamar a colocar una queja por su pésimo servicio, después de varios minutos en línea, escucha una grabación que en inglés le dice que su servicio presenta fallas y que intente más tarde. Eso ya lo sabía, ¡quiero es soluciones!


Tendría acá para contar y mencionar millones de casos que obviamente estas empresas siempre desmienten, maquillan y tratan de cubrir con sus irrelevantes publicidades o promociones. Lastimosamente a nosotros -los usuarios- no hay quién nos defienda.


Como nos interesa bastante su opinión y brindar temas de interés, le invitamos a escribirnos, a seguir dándonos sus opiniones y a proponer temas para que sean desarrollados por nuestro equipo creativo y de investigación, al correo mercadeo@sowhat.com.ar.


De esta manera concluye nuestra editorial, la cual no podría cerrarse sin reiterar mi agradecimiento por leernos y darnos sus opiniones. Se despide su amigo,


Héctor Jiménez Rodríguez.
@chesitoJR
@sowhatcolombia