jueves, 7 de febrero de 2013

Día sin carro en Bogotá – Elogio a la estupidez






Día sin carro en Bogotá – Elogio a la estupidez


Desde hace algunos años se repite una o dos veces al año la maravillosa idea de un iluminado político que en su momento era alcalde mayor de la capital colombiana, es decir Bogotá. Esta genialidad fue llamada “el día sin carro”.


Se habló mucho del tema, de la protección del medio ambiente, de crear la cultura de la bicicleta, la familiarización con los sistemas de transporte masivo y beneficios a los comerciantes de la ciudad, entre algunas tantas. La idea que inicialmente parecía ser buena, con el tiempo ha venido demostrando todo lo contrario.


Básicamente el que no se hayan obtenido los resultados esperados, podrían resumirse en los siguientes argumentos:


-     Porque protejamos el medio ambiente uno o dos días al año no quiere decir que lo vamos a salvar. Sería tan inteligente como pensar que a mi pareja la agredo, la maltrato, le soy infiel 363 días del año…. pero como le celebro y me comporto bien el día de su cumpleaños y el aniversario de estar juntos, entonces ya por eso todo quedó arreglado, soy el mejor hombre del mundo y merezco toda la fidelidad y amor de ella.


-      Bogotá no está preparado en su transporte público y menos en el sistema masivo (Transmilenio – SITP), para poder atender el aumento de la demanda de pasajeros que puede llegar a estar alrededor de un 40%.


-      La idea de crear la cultura de la bicicleta se quedó corta y podría estar mejor si la evolucionamos a la disciplina del ciclo montañismo. Por escenarios  no se preocupen, que con las vías en tan mal estado, que se asemejan más a trochas o caminos rurales de Bogotá, no habrá que hacer inversión adicional.


-      A una ciudad que soporta las cuatro estaciones el mismo día, se le hace mucho más difícil que la gente entre en la conciencia de usar transportes distintos a los de su automóvil.


-      Otro aspecto que debería tenerse en cuenta sería el de tener mejores sistemas de atención de emergencia, porque con tanto hueco y desnivel  en las calles ya lo que se va explotar no es la llanta del automóvil, sino la integridad física del ciclista.


-      La movilidad no mejoró en un porcentaje interesante y mucho menos en las vías que fueron habilitadas para tener la ciclovía. Fue terrible ver como teníamos una fila de autos de 2 kilómetros en vías como la avenida Boyacá y en esa misma distancia te encontrabas con máximo diez personas aprovechando del carril para ciclistas. Señor alcalde, la gente no iba a pasar el día disfrutando de las ciclovías, ya sean habitantes locales o los que vienen de afuera, todos trabajan en un día como hoy, si no lo hicieran, pues se dedicarían a la política y hasta llegarían a la alcaldía como usted.


-      Los comerciantes pierden cientos de millones de pesos en un día sin carro pero los únicos que no se dan cuenta o no lo quieren hacer, son los que impulsan ideas tan tontas como esta.


-      ¿Si la gente tomase la opción de cambiar el auto por la bicicleta, estará la ciudad preparada para tener tantos parqueaderos públicos para las mismas? ¡Creo que no! Con base en esto, si nos viéramos en la necesidad de guardar las bicicletas en los parqueaderos privados y van a facturar con las tarifas que cobran a los autos o las motos, donde la guarde todo un día con los precios exorbitantes de la actualidad, le podría salir más económico comprar una bicicleta nueva cada mañana.


-      Si le quedo grande a la policía contrarrestar el hurto de celulares… ¿No será que también el tema con las bicicletas se les puede salir de las manos?


Bueno en fin, tantas cosas que se vienen a la cabeza que sería de nunca acabar. Lo interesante de esta situación, es que no todo es malo porque se me genera la idea viendo hoy a los funcionarios de la alcaldía, como de la secretaria de movilidad, andar por la ciudad en bicicleta que ya que les gusta tanto y es tan bueno para ellos, pues que lo sigan haciendo. Analice cuanto se ahorrara en camionetas blindadas, gasolina para su movilización, apoyarán la disminución del tráfico de la ciudad, estarán más saludables y dinámicos. ¡¡¡En fin felices todos!!!


Como nos interesa bastante su opinión y brindar temas de interés, le invitamos a escribirnos, a seguir dándonos sus opiniones y a proponer temas para que sean desarrollados por nuestro equipo creativo y de investigación, al correo mercadeo@sowhat.com.ar.


De esta manera concluye nuestra editorial, la cual no podría cerrarse sin reiterar mi agradecimiento por leernos y darnos sus opiniones. Se despide su amigo,


Héctor Jiménez Rodríguez.
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