martes, 8 de octubre de 2013

¡Demostrar sentimientos es un indicador de vida!









El amor y los sentimientos son palabras y sensaciones que a diario abundan en todo lo que nos rodea, muchas veces más como el resultado de un comercio mediático o de un negocio de los medios, que de un sentimiento real del corazón de cada uno de nosotros.


Se ha puesto a pensar usted ¿A quien quiere o Quien lo quiere? Lo que a simple vista parece tan fácil, no siempre lo es. Más aún, sí le invito a que se cuestione hasta donde llegarían dichas personas por usted o usted por ellas; tardaría mucho más en responder me parece. Por tal motivo defino que el amor y los sentimientos no se encuentran en el kiosco de la esquina y no se pueden hacer recarga en línea.


Los seres humanos en esa pereza avasallante que nos aboca día a día, simplificamos todo lo que nos genere esfuerzo o compromiso y como consecuencia de dicha situación, dejamos los detalles de lado, las muestras de cariño, las palabras de afecto hacía todos y cada uno de esos seres que nos aman, que sin pensarlo darían la vida por nosotros. Para hacer más dolorosa esta situación vienen las tragedias, los arrepentimientos, los sentimientos de culpa por no haberlo hecho.


No deje pasar los días sin recordarle a sus padres que los quiere; no importando sí están vivos o muertos. En el caso de estar vivos disfrute de hablar con ellos, recibir sus consejos, darles un abrazo, agradecer por darle la vida, las enseñanzas y los valores. De estar muertos haga un ejercicio de concentración y espiritualidad, que aún desde el cielo ellos le escucharan, se alegraran y le acompañaran felices al saber que usted aún les recuerda. Inténtelo al menos, se lo aseguro que sí lo hace de corazón no se va a arrepentir y los resultados van a ser muy motivantes. ¡Recuerde ellos no se fueron, tan solo le cuidan desde otro lugar del universo!


No deje pasar los días sin hacer sentir bien a su pareja con la típica excusa de decir “Pero sí ella o él sabe que lo quiero, para que tanta cosa”. Para que lo analice con mayor profundidad le dejo esta reflexión: ¡Lo que usted no le demuestra o recuerda a su pareja, otra persona sí lo hará!


Para los amigos el tema puede ser más fácil desde el aspecto de las palabras mas no de los detalles. Siempre decimos la frase trillada de – amigos por siempre – pero a la primera nos borramos o negamos cualquier ayuda a ese amigo que la necesita. Somos los mejores amigos en el bar, discoteca, sitio de rumba o plan de diversión y los mejores escapistas en el dolor, enfermedad, cementerio, adversidad o favor especial.

Con este blog no pretendo que la gente se corte las venas, tan solo que reaccione y le de el valor, a lo que en realidad lo merece, que no deje para mañana lo que puede demostrar hoy… de mí parte ya lo hice tanto con Dios, mis padres, familia en general, la mujer que amo, mis verdaderos amigos y mi trabajo ¿usted ya lo hizo o que esta esperando?


Como nos interesa bastante su opinión y brindar temas de interés, le invitamos a escribirnos, a seguir dándonos sus opiniones y a proponer temas para que sean desarrollados por nuestro equipo creativo y de investigación, al correo mercadeo@sowhat.com.ar.


De esta manera concluye nuestra editorial, la cual no podría cerrarse sin reiterar mi agradecimiento por leernos y darnos sus opiniones. Se despide su amigo,


Héctor Jiménez Rodríguez.

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viernes, 4 de octubre de 2013

¡¡¡Sí buenas, al tercer piso!!!







Hoy voy a hacer referencia a un tema que es inevitable entre nosotras las mujeres, que ha generado tabús, complejos, depresiones y hasta angustias. Ha sido tema de libros, de investigaciones, películas, monólogos, se ha recreado desde el sarcasmo hasta el chiste; y ya que entro a ellos, hablaré de como los percibo, y  de que han generado en mí. Hablo de los 30 años en las mujeres. Oh por Dios.


No es fácil llegar a los 30, dejar atrás los 20 y abrir la mente, el corazón para recibir los 30 con valentía, coraje y la actitud de apropiarse de ellos, haciendo caso omiso a la estigmatización en los que está inmerso.


Como si fuera un mercado persa nos vendieron la idea que a los 30 estas casada, tienes hijos, eres exitosa y millonaria; y debo asumir que en su momento anhele todo lo anterior y muchas veces me frustre por no haber cumplido a cabalidad lo inculcado, me contagie de una sociedad retrograda que despectivamente califica a la mujer soltera de los 30 como beata, solterona, que nos dejó el bus y hasta el tren, ¡que absurda es la noción de los 30 en estos países tercermundistas!


Hoy me detengo, observo, evaluó y me pregunto ¿qué ha pasado en 30 años de mi vida? (uff suena un número muy considerable) y de lo anterior puedo rescatar lo siguiente:


A nivel personal he tenido una vida digna de resaltar, obviamente con todos los componentes para que sea de mencionar, pues han transcurrido desde una niñez que considero mágica, inocente como la que caracteriza a la mayoría de los niños, consentida y un poco, por no decir muy sobreprotegida; caprichosa, obediente y con algunos temores naturales de la edad. Con sueños por cumplir, dependiente de mi “chupa”, tetero y cobija, que años después vi la consecuencia de ello. Una niñez que me dejo lista a pasar a la adolescencia con alegría.


Y que puedo decir de la adolescencia, de esa edad compleja, de formación de carácter, donde se adolece de muchas cosas, por algo se llama adolescencia, pero que en mi estuvo marcada de cosas bonitas, significativas, determinantes para mi adultez. Rodeada de unas amigas maravillosas, soñadoras, divertidas que volvían las tardes mágicas en mi casa, con buena música, tema, juegos y un mundo de sueños; ¡Que épocas! Con una familia incondicional, una abuela  (mi NINI) dadora de un  amor inmenso y una de las personas más importantes en todo el transcurso de mi vida.


Luego vino una etapa de muchos cambios significativos, terminar  el colegio, desplazarme a otra ciudad a asumir una vida adulta, decidir que quería ser  el resto de mi vida en la parte profesional, el primer amor, nuevos amigos y todo un mundo por explorar.


Llega toda la etapa de los 20, hasta ahora,  donde están marcados, por culminación de la carrera, entrar al mundo laboral, una vida de amor, desamor, de ganancias, perdidas, logros profesionales, personales, materiales y espirituales; fracasos, felicidad absoluta y tristezas enormes, culminación del posgrado, ilusiones, proyectos realizados, otros fracasados, sueños cumplidos, otros en espera y otros que ya no serán.


Son tres décadas donde he amado con el alma y con el corazón, donde he entregado todo hasta el punto de olvidarme de mi; he reído, he soñado, he idealizado, he gozado; pero también he llorado a cantaros, ya conocí el dolor del desamor, el dolor de la muerte y el dolor de no saber perder; he perdido pero he ganado más, me he caído una y mil veces pero me he levantado con más fuerza y con más ganas y hoy sé que todo lo que  ha pasado bueno y no tan bueno  ha sido necesario para aprender y conocer lo que realmente es la vida y poder valorar desde la referencia del dolor lo que es la alegría y la felicidad y hoy solo tengo la certeza que el complemento de todo lo que ha sido mi vida es lo que me ha hecho y me  ha pulido el carácter y mi ser.


Y ya no me importa las puyas de la familia, evocando que me quede solterona, no me interesa que la tía como acto de solidaridad me siga regalando los perfumes de feromonas, no quiero sentir la presión del mundo porque a mí no me interesa que llegue cualquiera que alivie el “problemita” de la soltería, porque, ¡sí que se disfruta la vida con la libertad y la independencia que me ha dado la edad, la profesión y el trabajo!, no tiene precio que me pueda sentir libre de ser yo, sin que nadie limite mi sentir y opaque lo que soy.


Y claro que quiero encontrar una persona que llegue a complementar la felicidad que ya tengo, que llegue a seguir pintando mis días de alegría, quiero a alguien que sea seguro de sí, de lo que es y de lo que tiene, que se permita valorar y admirar a la mujer que tiene al lado, porque no quiero de esos hombres inseguros que abundan por el mundo, que no soportan ver a la mujer estar a la par de ellos y que por el contrario las quieren minimizar; quiero a alguien que quiera construir, amar, crear y obvio procrear (jajaja), bueno la lista es larga, pero no por ello es imposible de que exista ese persona, que no es perfecta, pero si mi ideal. Pienso que durante 30 años Dios se ha lucido dándome lo mejor de lo mejor y entonces ¿cómo por qué conformarme con lo menos peor? solo ¿porque el tiempo está corriendo?? No, esta no será la excepción y aquí seguiré esperando esa persona mejor de lo mejor que quiero y sé que merezco. Y no voy a negar que hay momentos de desilusión, de perder la fe, de descaches, pero hay una voz interior que me recuerda que vale la pena esperar.


Veía muy lejanos los 30, pero se llegaron en un abrir y cerrar de ojos y he hecho bulla diciendo que voy a cumplir 30 y muchas veces lo he dicho con horror, otras con orgullo, he hecho referencia a los 30 aludiendo otros temas, he dicho que los 30 me están distribuyendo la grasa en otros lugares donde antes no lo hacía, que los 30 me han llevado a pensar más en mi alimentación, en mis cuidados, que ya se siente llegar los 30, que ya no aguanto una fiesta, que si salgo un día a rumbear,  necesito dos más para recuperarme (cosa que antes no ocurría), que a los 30 quiero una fiesta de no olvidar, en fin tema sobre tema de los 30 que ya se desgasto el numerito y que seguramente tengo mareada a las personas que me rodean con el mismo sonsonete de los famosos 30.


Tengo mucho porque agradecer y festejar y por eso y porque siempre he querido celebrar los 30, lo haré y contrario a mi fiesta de 15 no será acartonada, protocolaria, con invitados desconocidos, con más invitados de la familia que míos, sin desconocer que los 15 fueron genial, pero aún se carece de muchas cosas como para disfrutarla como quiero disfrutar los 30; ya no será financiada por mi mamá, la de los 30 correrá por cuenta mía y solo busco que haya derroche de alegría, con muy pocos invitados, pero con las mejores representaciones de cada una de las etapas de mi vida.


Para finalizar solo me resta decir que después de evaluar todo, me siento feliz de que vaya a cumplir 30 y ahora tengo nuevos propósitos y sueños por cumplir, tengo claro que quiero y que no quiero, tengo la madurez para decidir, arriesgarme y asumir las perdidas. Quiero viajar mucho, escribir por montones y tomar fotos por deporte de mí y del mundo; quiero seguir trabajando en el mismo lugar, quiero disfrutar a mi familia, mis amigas y a todos mis seres queridos, quiero conservar la inocencia de ciertas cosas, quiero seguir amando a Dios; quiero arriesgarme más, quiero creer más y quiero definitivamente que  la vida sea un paseo, eso quiero y por eso lucharé en este nuevo año y etapa que empezará para mí. ¡¡¡Salud por la maravilla de llegar a los temidos pero encantadores 30!!!


Como nos interesa bastante su opinión y brindar temas de interés, le invitamos a escribirnos, a seguir dándonos sus opiniones y a proponer temas para que sean desarrollados por nuestro equipo creativo y de investigación, al correo mercadeo@sowhat.com.ar.


De esta manera concluye nuestra editorial, la cual no podría cerrarse sin reiterar mi agradecimiento por leernos y darnos sus opiniones. Se despide su nueva amiga,


ALEJANDRA FLÓREZ FERNÁNDEZ
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